La temporada de limón cerró con 232.000 toneladas de fruta fresca embarcadas, un 6% menos que el año pasado. El dato surge del relevamiento de los propios empaques de la provincia y todavía espera confirmación oficial del organismo sanitario.
La caída se explica por dos factores combinados: menos fruta con calibre de exportación por las heladas tardías de agosto, y una demanda europea que se movió lenta durante el pico de la temporada, con dos semanas de sobreoferta en los puertos del norte de Europa.
Los números de la temporada
- Fruta fresca: 232.000 t (-6% interanual).
- Industria: el volumen destinado a jugo y aceite esencial se mantuvo estable.
- Precio promedio: sin cambios en dólares respecto de 2025.
- Costos internos: cosecha, empaque y flete subieron por encima de la inflación del período.
Para los empaques chicos, que trabajan con fruta de terceros, el problema es el margen: cobran lo mismo en dólares y pagan más en pesos. Tres de ellos ya avisaron que la temporada que viene van a trabajar solo con fruta propia.
El sector espera dos definiciones para planificar 2027: la apertura efectiva de dos mercados asiáticos que están en negociación desde el año pasado, y el esquema de reintegros a la exportación, hoy sin actualización. Sin eso, dicen los empaques, la decisión de invertir en frío queda en pausa.